Le ponen y le quitan. Unos dicen que ahora son 5, unos más que 6, y los más que son 7. La verdad es que, a fuerza de hacer razón, la afamada mezcla de mercadotecnia (pan nuestro de cada día) ha sufrido tantas adiciones y recomendaciones, al grado que ya no sabemos hasta dónde aplica o no las nuevas modalidades.

Hoy, además de las variables de Precio, Producto, Plaza y la Promoción, se adicionan las siguientes: Personas, Procesos y Presentación. Podemos estar de acuerdo o no, pero en algunas ocasiones dichos conceptos pueden tener aplicación válida.

En esta primera ocasión, y a través de ejemplos -espero sean claros- la intención es plantear en lo general lo que en la práctica puede ser relevante o no la inclusión de las variables.

Lo que de entrada puedo decir es: si antes la teníamos harto complicada la justificación de las estrategias en particular de las 4 P's, ahora con 3 más la tenemos poco menos que en chino... o sánscrito.

Nuestra responsabilidad hoy es evaluar. Sí, evaluar, con todo lo que ello implica. Debemos determinar, con la mayor objetividad a nuestro alcance, si dentro de nuestro modelo de negocios, es factor de decisión de compra la variable persona, proceso o presentación, y con base en ello, estructurar las estrategias para que influyan en el posicionamiento.

A fin de cuentas, son herramientas que nos permiten ser más eficientes en nuestro proceso de ventas, del planteamiento estratégico de la organización, y sobre todo, de nuestra profesionalización.

Pregunta: De entrada ¿estas "nuevas" variables tienen un factor de influencia en la toma de decisión de tus clientes actuales? ¿y de los potenciales?